
Muchos de los que estudian ciencias no la siguen como carrera, según ha descubierto el sociólogo John Skrentny, y las culturas laborales tóxicas significan que pocos de los que ingresan a la industria permanecen por mucho tiempo.
Sí, es un hecho: hay pocos graduados de las carreras de Ciencias, Tecnología, Ingenierías y Matemáticas (STEM). A causa de este problema, cada vez más se emprenden iniciativas que impulsen las ingenierías y licenciaturas de este rubro y que permitan que las empresas llenen sus vacantes con el talento que requieren.
Hay muchas promesas en medio de eso, pues cada vez más se habla de los buenos puestos que se ofertan para los graduados de STEM, así como el compilado de oportunidades en una carrera segura.
Sin embargo, la problemática no se soluciona solo con “poner” nuevos estudiantes dentro de las carreras, pues es un entorno más complejo que eso y que demanda que verdaderamente las empresas estén involucradas y comprometidas por cambiarlo.
El portal The Times Higer Education retoma la investigación del libro Educación Desperdiciada: Cómo fallamos a nuestros graduados en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas revela que entre el 30% y el 60% de los graduados estadounidenses en estas áreas, dependiendo el sector, no trabajan en empleos relacionados con STEM. Según una investigación de la Oficina del Censo de Estados Unidos de 2021, este porcentaje podría ascender hasta un 72 por ciento.

“Hay cientos de cosas que estas empresas podrían hacer para mejorar su lamentable historial en materia de retención de personal STEM en lugar de simplemente pedir a las universidades que les den más naranjas para exprimir”, afirmó el profesor Skrentny. “Son muy rápidos en señalar con el dedo a las universidades por no producir suficientes graduados en STEM, pero si bien puede parecer interesado, tal vez las universidades deberían señalar con el dedo”.