Javier Pérez Polo peleará por el bronce y por dar la primera medalla al taekwondo español en los Juegos de París 2024. El madrileño, quinto en el ranking mundial de -68 kg, cayó en semifinales ante el uzbeco Ulugbek Rashitov, número 1 del mundo y campeón olímpico en Tokio 2020 pero tiene la oportunidad de luchar por su primer metal olímpico. Se saca así la espinita que le quedó en los últimos Juegos, donde cayó en el primer combate. «Me veo perfectamente capaz de ganar una medalla», aseguraba en su segunda participación olímpica. En Rio 2016 también estuvo, pero como sparring de Jesús Tortosa entonces A las 20:49 peleará por el bronce.
El madrileño, al que sus padres apuntaron al taekwondo de niño para que sacase carácter porque era muy introvertido, salió tranquilo al tapiz. Esta vez tenía el «control del aquí y el ahora» que trabajó primero con el psicólogo Pablo del Río y después con María Martínez, la psicóloga también de Carolina Marín o de la triatleta paralímpica Susana Rodríguez. Han hecho mucho hincapié en la visualización y en afrontar la cita de París como un campeonato más para «conseguir esa medalla que tanto ansío. En Tokio entré sobrexcitado y me pudieron los nervios«, confesó.
Derribar el muro mental
Esta vez, el de San Fernando de Henares comenzó su andadura hacia el podio con una victoria en octavos por 2-0 ante el tailandés Balung Tubtimdang. Tras un inicio igualado, el español fue superior y dominó el tapiz con un contundente 7-1 tras el primer asalto. En el segundo, con un 2-2 logró derribar el muro psicológico de octavos y certificar el pase a cuartos.

«El primer combate en los deportes de contacto siempre es difícil y el escenario impone un poco pero haber ganado me ha dado mucha fuerza y energía. En Tokio me quedó un mal sabor de boca, me fui a casa a las primeras de cambio y pasar este combate me cambia la mentalidad«, reconoció el estudiante de Criminología. Antes empezó Derecho y Administración y Dirección de Empreas pero no se veía en un trabajo de oficina y decidió cambiar de carrera.
Se notó que su taekwondo ha mejorado en este ciclo. Ahora Pérez Polo es un competidor más maduro, que afronta con más seguridad los combates. El subcampeón mundial en 2019 y triple medallista europeo llegaba con los deberes hechos y quería demostrarlo.
Con toda Francia en contra
En cuartos, tenía en contra al francés Souleyman Alaphilippe y también a todo el Gran Palais, que animaba al ídolo local y trataba de presionar al español. Para él fue una motivación extra. Pérez Polo se impuso en el primer asalto por 2-1. El segundo estaba encarrilado pero a última hora una patada al cuerpo del galo le llevó a la victoria parcial por 5-4. En el definitivo, recuperó la iniciativa y se impuso por 4-2 para colocarse a un paso de las medallas. «¡Quién me lo iba a decir hace tres años! Entrenamos en el CAR para estos momentos», decía emocionado al acabar.
n la lucha por una plaza en la final le esperaba el uzbeco Ulugbek Rashitov, número 1 del mundo, y contra el que nunca había peleado pero al que había estudiado junto a Miguel Ángel Herranz, su entrenador en el CAR de Madrid, a través de vídeos.
En el primer asalto, el uzbeco fue peligrosísimo con la pierna derecha y las acciones arriba (3-7). En el segundo, el número 1 del mundo comenzó puntuando con una patada a la cabeza del español, que presentó batalla. El uzbeco siguió siendo peligrosísimo en las distancias cortas. Cuando estaba a punto de terminar el combate, quedaba menos de 2 segundos, empató el español (3-3), pero la victoria final fue para su rival. Javi luchará por el bronce.