Entre los factores que influyeron en la acusación estaban ‘la naturaleza descarada del crimen’ y el hecho de que varias personas recibieron disparos
Jaylen Edgar, un joven de 17 años, fue acusado como adulto tras su implicación en un tiroteo durante una celebración de Halloween en Orlando, Florida, que dejó dos muertos y siete heridos. Edgar enfrenta cargos de asesinato en segundo grado e intento de asesinato, aunque un jurado podría elevarlos a asesinato en primer grado, informó el fiscal Andrew Bain. El tiroteo ocurrió en una concurrida zona de bares y restaurantes, donde miles de personas celebraban Halloween. El incidente llevó al alcalde de Orlando a declarar un estado de emergencia en el área, limitando la venta de alcohol y estableciendo un toque de queda.
