En las colonias Praderas de San Francisco y Vistas del Parque, en Escobedo, vecinos han creado altares improvisados para rendir homenaje a las once víctimas del trágico accidente ocurrido en la Carretera Nacional, en Hualahuises.
Las tiendas de abarrotes y carnicería «Raque», propiedad de los organizadores del viaje, se han convertido en puntos de reunión para recordar a los fallecidos. En sus entradas hay velas, flores, fotos y listones negros, así como un bote para donativos destinados a las familias afectadas.
Los comercios, antes símbolo de convivencia, ahora representan el dolor compartido por la comunidad, que se mantiene unida en solidaridad y memoria de quienes partieron.
