La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a Donald Trump que México no aceptará injerencias extranjeras en su territorio y reafirmó su defensa de la soberanía
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó este lunes las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con emprender acciones militares contra cárteles mexicanos, y aseguró que México no aceptará ningún tipo de intervención extranjera.
“Nuestra convicción es siempre la defensa de nuestra soberanía, el diálogo con Estados Unidos nos ha ayudado a establecer un eje de coordinación que tiene como objetivo el respeto mutuo y a la soberanía, nosotros no estamos de acuerdo nunca con una intervención ni con el injerencismo en los países”, subrayó.
Sheinbaum llamó a mantener el respeto a la autodeterminación de los pueblos y sostuvo que cualquier conflicto o diferencia entre naciones debe resolverse por la vía del diálogo y la paz, no mediante la fuerza o la confrontación.
Asimismo, informó que el gabinete de seguridad confirmó la incautación de 500 armas en territorio estadounidense, un hecho que consideró resultado del trabajo conjunto entre ambos gobiernos para frenar el tráfico de armas hacia México.
“Son quinientas armas que fueron incautadas en Estados Unidos, parte de lo que hemos estado planteando en las mesas: que no solo se hable de la droga que pasa de México a Estados Unidos, sino también del tráfico de armas”, subrayó.
Sobre las sanciones del Departamento del Tesoro de EUA a Cibanco, Intercam y Vector, Sheinbaum aclaró que se trata de una decisión unilateral del gobierno estadounidense, y que México respeta los procedimientos internos de cada país, siempre que se mantenga el principio de respeto mutuo.
Cabe mencionar que las declaraciones de la titular del Poder Ejecutivo federal, se producen después de que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, comparara a los cárteles mexicanos con Al-Qaeda y anunciara una posible acción militar en el Pacífico para combatir el narcotráfico.
Además, Trump respaldó los dichos de Hegseth y acusó que “México está controlado por el crimen organizado”, en lo que analistas consideran una postura agresiva que podría tensar nuevamente la relación bilateral.
Por otra parte, la mandataria insistió en que su gobierno continuará trabajando con Estados Unidos bajo principios de cooperación y respeto mutuo, especialmente en temas de seguridad y combate al crimen transnacional, pero sin aceptar injerencias ni amenazas.