Una llanta puede tardar más de 500 años en degradarse, y aun así, muchos desconocen qué hacer con ellas cuando termina su vida útil en los automóviles. Este problema no es ajeno al estado, pues al menos tres mil toneladas de neumáticos son recolectadas anualmente por el Sistema Integral para el Manejo Ecológico y Procesamiento de Desechos (SIMEPRODE).
De ese total, un porcentaje considerable se acumula en la vía pública, ríos que atraviesan la ciudad como el río Santa Catarina, el río Pesquería o el río La Silla, así como en arroyos y lotes baldíos, lo que provoca daños al ambiente, desde incendios hasta la contaminación del suelo. Pero el impacto va más allá.
Un estudio publicado en 2017 por la Universidad Abierta de los Países Bajos estima que los neumáticos representan hasta el 10 por ciento de los microplásticos en los océanos, mientras que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza elevó esa cifra al 28 por ciento en un informe del mismo año.
Actualmente, las llantas están compuestas por aproximadamente 19 por ciento de caucho natural y 24 por ciento de caucho sintético, además de metal y otros materiales.
Su producción también implica consecuencias ambientales significativas, como la deforestación y el uso de combustibles fósiles.
Fabricar una llanta de automóvil requiere alrededor de 32 litros de petróleo, cifra que se eleva a 100 litros en el caso de neumáticos para camiones.
Ante este panorama, autoridades estatales llaman a la corresponsabilidad ciudadana para el correcto desecho.
El titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Raúl Lozano, explicó que existen opciones adecuadas para su manejo, como el acudir, como ciudadano, a las instalaciones de SIMEPRODE a dejar el neumático o bien a los municipios, a las áreas de servicios públicos.
“Tenemos una planta trituradora y este producto también es vendido; primeramente, es vendido para la industria en general y particularmente para la industria cementera porque es un elemento importante para sus productos”, dijo. El funcionario detalló que los neumáticos llegan a SIMEPRODE por distintas vías: “Llegan por diversas vías; la primera es a través también de los municipios, van y disponen a Simeprode de estos materiales, que es una gran parte de estas 300 toneladas mensuales, y la otra gran parte es también talleres y otro tipo de empresas que van y dejan a disposición final este tipo de residuos”, agregó. Además de la disposición adecuada, también se han intensificado acciones de limpieza.