Despúes de 40 años, la entidad volvió a la escena mundialista con un operativo eficiente que garantizó seguridad y movilidad
Cuarenta años después de albergar un partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, Nuevo León volvió a colocarse en el escenario mundialista y lo hizo con un balance positivo en materia de seguridad, movilidad y organización durante el encuentro entre Suecia y Túnez disputado la noche del domingo en el provisionalmente denominado Estadio Monterrey.
La entidad no recibía un partido mundialista desde el 21 de junio de 1986, cuando Alemania eliminó a México en el Estadio Universitario. Ahora, con una nueva edición del torneo en marcha, Monterrey volvió a ser protagonista del evento deportivo más importante del planeta.
Operativo especial arrancó desde la madrugada
Aunque el partido comenzó a las 20:00 horas, los preparativos iniciaron desde las primeras horas del día con un despliegue de al menos 500 elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno.
Además, se activó la estrategia denominada Milla FIFA, diseñada para privilegiar la movilidad peatonal sobre la circulación vehicular en los alrededores del estadio.
El esquema contempla restricciones al tránsito de automóviles —excepto para residentes acreditados— durante 12 horas antes y tres horas después de cada encuentro, dentro de un radio de 1.2 kilómetros alrededor del inmueble.
Las autoridades consideraron que la aplicación de este modelo fue clave para garantizar un flujo ordenado de aficionados y evitar complicaciones mayores durante la jornada.

La movilidad respondió y no hubo incidentes mayores
Gracias a la planeación previa y a que el partido se celebró en domingo, la primera experiencia mundialista de Monterrey transcurrió sin reportes relevantes de seguridad.
El desarrollo del encuentro permitió enviar un mensaje positivo sobre la capacidad de la ciudad para organizar eventos de talla internacional con miles de visitantes nacionales y extranjeros.

Las únicas molestias reportadas por algunos aficionados estuvieron relacionadas con las largas filas para ingresar al estadio, ya que las puertas fueron abiertas hasta las 17:00 horas, pese a que numerosos asistentes llegaron con varias horas de anticipación.
El color mundialista tomó las calles de Monterrey
Más allá de la logística, la jornada estuvo marcada por el ambiente festivo que generaron las aficiones de Suecia, Túnez y México.
Los colores azul y amarillo de los seguidores suecos, el rojo de los tunecinos y el verde, blanco y rojo de los aficionados mexicanos dominaron tanto la Milla FIFA como el Parque del Agua, donde se instalaron espacios de convivencia con alimentos, bebidas y actividades recreativas.
El gobernador Samuel García acudió al Parque del Agua durante la tarde para convivir con los visitantes y sumarse al ambiente previo al encuentro.
«Vamos con los suecos a bailar, va a haber de todo: carnita, cerveza y mucho más», expresó el mandatario estatal.