Katy Perry protagonizó uno de los momentos más llamativos de la temporada de festivales en España al lanzarse al público dentro de una botella de plástico gigante durante su actuación en el festival O Son do Camiño, celebrado este jueves en el Monte do Gozo, Santiago de Compostela.
Más de 42.000 personas asistieron a la primera jornada del evento.
La cantante estadounidense de 41 años ofreció un recital de más de hora y media en el que repasó sus grandes éxitos y estrenó en directo “Watch It Burn”, su nuevo sencillo previsto para el 25 de junio.
La producción, enteramente en blanco, combinó pantallas interactivas, bailarines y efectos visuales durante toda la actuación.
Perry abrió el espectáculo con “California Gurls” acompañada de un grupo de forzudos y, desde el primer momento, se dirigió al público en castellano, con referencias a Galicia y a su catedral, que visitó antes del concierto.
Ataviada con una camisa blanca con el mensaje I am not a robot, corbata con la bandera norteamericana y medias a juego, se movió con soltura en un escenario lleno de pantallas con las que interactuó sin pausa.
El show incluyó también guiños a su viaje al espacio a bordo de la nave de Jeff Bezos: en el escenario aparecieron astronautas con la bandera de España recreando una llegada a la luna.
Con “Space Odyssey”, “Dark Horse” y “ET”, Perry desafió la gravedad y protagonizó una escena con un marciano.
En la segunda parte del concierto, la artista presentó “Bandaids” y, en primicia absoluta, “Watch It Burn”, de su próximo disco.
Con tintes rock, quemó una tablet en escena y acto seguido interpretó “Heads Will Roll”, de Yeah Yeah Yeahs, que el público bailó a saltos.