El Gobierno de Estados Unidos señaló que ya entregó la mayor parte de la evidencia no clasificada y que continuará con la divulgación del resto
El juicio del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, podría comenzar el próximo mes de julio de 2027.
De acuerdo con una solicitud emitida por las autoridades estadounidenses, se busca fijar una fecha para el juicio y un calendario de plazos durante la audiencia del 22 de julio de 2026. Ambas partes acordaron dividir las mociones previas al juicio en dos etapas: una antes de que concluya la entrega de pruebas y otra después de finalizar ese proceso para presentar mociones adicionales.

El calendario propuesto contempla la primera etapa de la siguiente manera:
- 2 de septiembre de 2026: primera ronda de mociones de la defensa.
- 22 de septiembre: conclusión de la entrega de pruebas no clasificadas.
- 2 de octubre: respuesta del Gobierno.
- 16 de octubre: réplicas de la defensa.
- Noviembre de 2026: audiencia sobre las mociones.
- 15 de noviembre: conclusión de la entrega de pruebas clasificadas.
El Gobierno señaló que ya entregó la mayor parte de la evidencia no clasificada y que continuará con la divulgación del resto, aunque el calendario de las pruebas clasificadas depende de la colaboración de otras agencias federales. Mientras que la segunda contempla:
- 11 de enero de 2027: segunda ronda de mociones previas al juicio de la defensa.
- 18 de febrero de 2027: respuesta del Gobierno a esas mociones.
- 11 de marzo de 2027: réplica de la defensa y presentación de una moción del Gobierno relacionada con información clasificada, conforme a la Ley de Procedimientos de Información Clasificada (CIPA).
- Junio de 2027: inicio previsto del juicio.

Además, las partes se reservan el derecho de solicitar modificaciones a los plazos establecidos. Los abogados de ambos acusados manifestaron su conformidad con el calendario propuesto.
Maduro, de 63 años, y su esposa de 69, se encuentran recluidos en una cárcel de Brooklyn desde que fuerzas estadounidenses los capturaron en su casa de Caracas en una impactante redada en plena madrugada y los trasladaron a Nueva York a principios de enero.
Ambos se han declarado inocentes. Enfrentan posibles penas de cadena perpetua si un jurado considera que formaron parte de una conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos.