Mario Alberto Morales se entregó a las autoridades tras ser acusado de embestir intencionalmente a un albañil durante una persecución. La Fiscalía cuestiona la versión oficial de los hechos.
Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se entregó a las autoridades de Houston, Texas, luego de ser acusado de atropellar intencionalmente a un trabajador mexicano de la construcción durante un incidente ocurrido el pasado 10 de octubre.
El acusado, identificado como Mario Alberto Morales, de 33 años, enfrenta un cargo de agresión agravada con un arma mortal por presuntamente embestir con una camioneta sin distintivos a Miguel Parra Hernández, de 48 años.
Durante su comparecencia ante un tribunal, el juez Matthew Peneguy estableció una fianza de 30 mil dólares, cantidad inferior a los 75 mil dólares solicitados por la Fiscalía del condado de Harris.
De acuerdo con la acusación, Morales perseguía al trabajador por un estacionamiento cuando lo golpeó con el vehículo. El incidente quedó registrado por cámaras de vigilancia, cuyas imágenes han generado cuestionamientos sobre la versión presentada por las autoridades migratorias.
El ICE sostiene que Parra Hernández corrió frente a la camioneta del agente. Sin embargo, los fiscales señalaron que las grabaciones contradicen esa explicación, pues muestran cómo el vehículo pasó por encima de un separador y embistió al mexicano mientras intentaba escapar.
Como consecuencia del atropello, Parra Hernández sufrió una fractura en una pierna y recibió atención médica en un centro de rehabilitación. Según el fiscal del condado de Harris, Sean Teare, el trabajador permanece bajo custodia federal.
Morales se desempeñó durante poco más de un año como agente de Operaciones de Ejecución y Deportación del ICE, según informó su abogado, David Lindenmuth, quien defendió a su cliente y lo describió como una buena persona, además de asegurar que no cometió ningún delito.
Antes de incorporarse a la agencia migratoria, Morales sirvió en el Ejército estadounidense y buscó sin éxito obtener un escaño en el Congreso. Asimismo, registros judiciales indican que en 2013 enfrentó un cargo menor relacionado con el robo de cuatro DVD, caso que fue desestimado tras un acuerdo que incluyó el pago de una multa de 270 dólares.
El proceso judicial ocurre en medio de las controversias por las operaciones migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump y la actuación de los agentes federales. El caso podría convertirse en uno de los procesos penales relevantes relacionados con el uso de la fuerza durante este tipo de operativos en Estados Unidos.
Las autoridades deberán determinar las circunstancias del incidente y las responsabilidades correspondientes conforme avance el procedimiento judicial.