El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, llegó este fin de semana a México, donde comenzó una serie de reuniones sobre una problemática sensible para el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum: las personas desaparecidas, crisis ligada a los altos niveles de violencia que persisten en el país.
“(Türk) ha estado reuniéndose con distintas organizaciones y autoridades. Viene a conocer el sistema de derechos humanos en México, no solamente el tema de desapariciones”, dijo este lunes Sheinbaum, quien confirmó que recibirá al comisionado el miércoles en el Palacio Nacional.
Una controversia espinosa
A fines de marzo, el Gobierno presentó un informe con una revisión del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, que identificó tres grandes grupos: uno de 46.742 casos con datos incompletos; otro con 40.308 individuos que han realizado diversos trámites, lo que sería señal de que no fueron víctimas de un delito; y otro de personas que fueron registradas con información completa y de los que no se halló rastro. Para Sheinbaum, en este último grupo, además de víctimas del crimen organizado, también podría haber personas que “tuvieron un problema familiar y no quieren que sean encontradas o alguna otra razón para su desaparición”.