Las autoridades estadounidenses han reiterado que cualquier avance hacia la reapertura de puertos iraníes dependerá de negociaciones sobre el desarrollo atómico, mientras la presión internacional y las tensiones económicas se incrementan en la región
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó en una entrevista telefónica con Axios que no levantará el bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes hasta que Teherán acepte negociar su programa nuclear. “El bloqueo es algo más efectivo que los bombardeos. Se están asfixiando como un cerdo relleno. Y va a empeorar para ellos. No pueden tener un arma nuclear”, declaró Trump, reiterando que la presión continuará mientras no se alcance un pacto sobre el desarme atómico.
El mandatario aseguró haber rechazado una reciente propuesta iraní para reabrir el Estrecho de Ormuz, dado que posponía la discusión nuclear. Trump enfatizó que la reapertura solo será posible tras un acuerdo. La crisis del estrecho, que se prolonga por más de dos meses, ha disparado los precios internacionales de la energía y mantiene en vilo a los mercados petroleros.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió ante el Congreso la continuidad de la operación militar y criticó a legisladores demócratas por oponerse al conflicto, argumentando que la intervención no es un atolladero. El impacto económico y político es significativo: el precio del barril Brent superó los USD 119 en Londres y el costo estimado para el Pentágono asciende a USD 25 mil millones.
Trump discutió con ejecutivos de Chevron Corp. y de las principales casas de comercio energético cómo sostener el bloqueo durante meses, minimizando el daño para los consumidores estadounidenses. Según un funcionario de la Casa Blanca citado por Axios, se analizan mecanismos para asegurar el suministro global y contener la escalada de precios, aunque la interrupción prolongada del tráfico marítimo por el Golfo Pérsico amenaza con elevar aún más los costos del petróleo y la gasolina en el país.